Siempre me pregunto si el abuelo y mi suegro ya se enteraron de lo que Arnaldo me hizo, o quizá él me tenga como la esposa que abandonó a su esposo por irse con otro hombre. Sé que ese imbécil es capaz de inventar semejante barbaridad con tal de quedar como el héroe o inocente de la historia.
En ocasiones no deseo recordar nada de mi pasado reciente, quisiera borrar de mi memoria desde el día en que me convertí en la esposa de esa bestia sin sentimientos. Duele… duele demasiado amar y al mismo