Después de hablar con sus amigos, Lorenna regresó a su casa y subió para estar a solas en su habitación. Se sentó en la cama, luego agarró un cojín, lo puso en su regazo y dejó descansar sus brazos sobre este. Se puso a pensar en todo lo que había pasado durante el día, se sorprendió cuando cayó en cuenta que había sido como de telenovela; primero Fabrizio le propuso un peligroso juego de seducción en el que ella estaba deseando caer.
Se tocó los labios y recordó aquel posesivo beso que Fabrizi