Gutiérrez se acerca de inmediato. —señor controlé su ira por favor— suplica Gutiérrez, pero Cristhofer intensifica más su agarré mientras que el escolta no hace nada para soltarse, solo lo mira fijamente y su rostro se esta formando pálido —hágalo por su esposa e hijos— Cristhofer suelta al escolta del cuello, pero lo agarra de la camisa acercándose más
—te voy hacer nuevamente la pregunta, y si no respondes, te voy a desaparecer de la faz de la tierra— lo amenaza Di Monti
—señor está sacando