—por su maldita culpa, dure años en silla de ruedas y eso me causó muchos inconvenientes, vamos a devolverle la tragedia, pero siendo más real, quiero que quede paralítico de manera que jamás se pueda levantar de una maldita silla de ruedas
—¿Seguro jefe? Mire que sabrá que fue usted
—¡No me importa Gutiérrez! Ordena que lo hagan, sin levantar tanta sospecha ¿Entendido?
Cristhofer suspira. —¿Le sucede algo al jefe?
—aun no puedo asimilar, que no tenga a Lena y a mi hijo, necesito ir al cement