—¿Qué? ¡Juanita!
—niño, Emanuel— la mujer empieza a sacudir al niño —¡Ayuda señora Sofía!— Juanita está desesperada
—¿Qué sucede, Lena?— pregunta Natalia al verla palidecer
—Juanita, carga al bebé y sal con él, ya voy en camino hacia el edificio, ¡Juanita!— exclama Lena preocupada, pero solo la escucha mencionar el hombre del niño, sollozando muy desesperada
Lena empieza a manejar como loca, es la vida de su hijo, el único hijo, ese que ella tanto ama, y daría por él hasta su propia vida.
—¡Mi