Mundo ficciónIniciar sesiónLorena se acurrucó en el pecho de Cristian y se acomodó en la cama.
—No sé por qué tengo tan mala suerte —dijo la joven entristecida.
—Amor, no sigas pensando en eso, ya dijimos que mañana lo íbamos a solucionar.
—No quiero que mochen mi dedo —sollozó Lorena.
—No te van a mochar el dedo —Cristian soltó una carcajada y después se acomodó a medio lado para







