Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamilo tenía su mirada clavada en el agua de la piscina. Miguel se acercó a él junto con Cristian y se sentaron a cada lado de su amigo.
—¿Qué tienes? —inquirió Miguel.
—Nada, ¿Por qué? —respondió Camilo.
—Es que… estás muy extraño en estos días, y bueno, como no dices nada, nos toca a nosotros preguntar —explicó Cristian.
—Ah&







