Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe notaba que todos estaban conmocionados con lo que acababa de confesar Laura y el rostro pálido de Marc lo delataba.
—¡Qué mierda! —soltó Miguel enfadado, volteó a ver a Laura—, ¡deja de decir mentiras!
—Cierto, Laura, con esas cosas no se juega —dijo Cristian con tono aburrido—. Dejen de gritar, por favor.
Marc tragó en seco y después relajó sus hombros entumecidos.







