Mundo ficciónIniciar sesiónCamilo estaba en su habitación sentado en un sillón de cuero oscuro leyendo la carta, en su rostro había una sonrisa dibujada. Debía aceptarlo, aquellas palabras lo tenían muy cautivado; realmente quería pensar que era la persona que traía conquistado el corazón de Laura, porque a él aquella carta ya lo había flechado.
En su mente tenía impregnado el rostro de Laura, no era para nada fea, al contrario, ten&iac







