Mundo de ficçãoIniciar sessãoLorena aventó a Cristian a la cama y dejó salir un gruñido mientras le quitaba los zapatos.
—No… déjame, yo no quiero dor…mir… —insistió el joven.
—¡Que te quedes quieto! —gritó Lorena mientras forcejeaba con él para que no saliera de la cama.
Cristian seguía insistiendo en que deseaba no estar acostado, creando en Lorena una gran cólera y le dio un manotazo e







