Adriana sonrió, al frente estaba uno de los nuevos clientes de Mike. Quien inevitablemente la miraba con lujuria. Ella cruzó sus piernas una vez más. Chantajearlo con las fotos que tenía enfrente era perfecto, no solo sé empezaría a vengar de Mike sino también le enseñaría a una sabandija como él que engañar a su esposa era lo peor que podía hacer.
—¿Qué quiere que haga? —dijo el hombre apretando su mandíbula.
—Simple, quiero que retire su dinero de industrias Harper.
—Perdería una gran cant