Austin se pone de pie y observa con repudio a Mike.
Mike respira con rapidez, la rabia había subido rápidamente por su cabeza. Había confiado en Austin, no solo en la empresa, si no en el transporte de la mercancía.
—¿Qué te sucede? —Austin escupe en el suelo y le habla con seriedad—. ¿Por qué me golpeas?
—¿Acaso no lo sabes? No puedo creerlo, te metiste en un gran problema conmigo… claro ya entiendo todo, te aliaste conmigo únicamente para entregarle todo el puto dinero a ella o me equivoco