***
Elizabeth.
Cuelgo el teléfono con una gran sonrisa después de haber escuchado todo lo que me contó Kate. Todo en la mansión Jones es un caos total.
Están sufriendo. Se están pudriendo en la desesperación. Mi padre debe de estar volviéndose loco al igual que Lucrecia al darse cuenta que no sirvió de nada guardar ese secreto durante años para terminar así de miserable.
Solo debo dar el golpe final a todo esto y estaré más tranquila. Justo en este momento el auto que Raúl preparó para mí, e