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La noche golpea el día dándole paso a la luna brillante. Los ojos de Lucrecia recorren la mansión antes de salir sin ser vista por nadie tomando un taxi estando afuera de esos grandes muros de concreto.
Suspira con alivio mirando la hora en su celular. No tiene que tardar mucho para no levantar sospechas. Vuelve a revisar que la cantidad de dinero sea la estipulada después de haber venido algunas de sus joyas. Era correcta. Solo tiene que hacer lo mismo de siempre, entregar el dinero, y v