Punto de vista de Cassandra
—He venido a buscar a mi esposa.
Esas palabras me golpearon el pecho y me robaron el aire. Me quedé mirándolo, demasiado conmocionada para procesar nada.
¿Qué hacía él aquí? Se suponía que estaba al otro lado del océano, sepultado en trabajo, no de pie a unos pocos metros de mí con esa expresión calmada y aquellos ojos oscuros y fríos clavados en mi cráneo, haciéndome pensar solo en una cosa: correr por mi maldita vida.
—Alaric… —conseguí decir.
No respondió. Mis ojo