Punto de vista de Cassandra
—Mi paciencia se está agotando. No querrás verme perder los nervios.
Me estremecí ante sus palabras. Sus ojos eran como abismos oscuros dispuestos a atrapar mi alma.
Apreté el puño, intentando plantarle cara, pero la presión hacía que hasta respirar resultara difícil.
Intenté sostenerle la mirada. Apenas podía fijarme en aquellos pozos negros; las piernas me flaqueaban, pero aun así me esforcé por no apartar la vista.
—No tienes derecho a exigirme eso, Alaric Von Duv