Punto de vista de Cassandra
—¿Por qué seguimos siendo amigos siquiera? —reí, negando con la cabeza ante mi destino.
Rhys me lanzó una mirada herida, llevándose la mano al pecho con dramatismo exagerado.
—¿Cómo puedes decir eso? —gimió.
Puse los ojos en blanco ante aquel rey del drama.
—¿Nunca te cansas de ser tan teatral?
Sus ojos se humedecieron como si acabara de decirle que nunca volveríamos a hablarnos. Era un soplo de aire fresco… dramático, sí, pero fresco.
—Créeme, no quieres verme serio