PUNTO DE VISTA DE CASSANDRA
«No me digas Cassandra...», espeté, mis ojos clavados intensamente en los suyos azules. No quería oír ninguna maldita excusa ahora. «¿Lo hiciste?», repetí apretando los dientes.
Se recostó, su mirada asentada. «Es una pena que te niegues a usar ese cerebro tuyo...».
Mi corazón se hundió en ese momento. No... mis ojos se abrieron de par en par, busqué cualquier señal de negación, pero Bianca Sterling no era del tipo que hacía algo y lo ocultaba.
Era extrañamente direc