CAPÍTULO 56
Igor Smith
Justo cuando pensaba que la situación no podía empeorar, ¡lo hizo! Elisa se levantó de donde estaba intentando secarse las lágrimas que le corrían por la cara, entonces la vi coger su bolso y cuando vi que se iba la detuve.
- Elisa, ¿adónde vas? Quédate conmigo. - le dije cogiéndola del brazo.
- No creo que pueda hacer nada aquí. Las cartas ya están sobre la mesa, Igor... ¡y yo soy la única que queda! Lo siento por los dos, ¡pero esto ya no