Estamos en público, querido.
El siguiente lote apenas había comenzado cuando Oliver apareció entre las mesas con esa sonrisa que nunca presagiaba nada bueno, y Victoria avanzaba a su lado con una elegancia demasiado tranquila para alguien que acababa de irrumpir en una gala donde media sala conocía perfectamente su historia con Jason.
Esmeralda los vio acercarse y sintió que el ambiente cambiaba de inmediato.
Jason lo notó al mismo tiempo. Sus dedos, que seguían entrelaza