Capítulo 45 LA BODA.
—Por favor escúchame —suplicó sollozante—. No te cases, yo sé que lo vas a hacer por despecho, y que me amas —expresó lloriqueando.
Gerald negó con la cabeza, rodó los ojos.
—Bianca, déjame en paz —solicitó con firmeza—, además yo jamás dije que te amaba —refutó hablando con voz fuerte—, yo no te amo, de la única persona de quien estoy enamorado es de Myriam Bennett —declaró.
—¡No es cierto! —gritó Bianca. —¡Mientes! —lloró con desespero—, si te casas con Myriam, yo… Acabaré con mi vida, y t