—Este lugar es precioso —me dice Vanessa con entusiasmo, mientras observa a su alrededor con ojos deslumbrados.
El espacio está adornado con mesas llenas de bocadillos, refrigerios, centros de mesa y, sobre todo, globos azules y rosas. Es un pequeño festejo en familia, lleno de calidez y alegría.
—Gracias —respondo con una sonrisa—. Queríamos algo sencillo pero bonito para celebrar con los más cercanos.
Vanessa asiente, todavía maravillada por la decoración.
—¿Cómo te has sentido después del pa