La mejor noche de mi vida. Si. Definitivamente así se sentía. Me doy la vuelta en la cama y abro los ojos para encontrarme con la sonrisa de Massimo
—Buenos días—dije imitando su sonrisa e inclinándole para besarlo rápido
—No tienes ni idea bella—me devuelve el beso
—Necesitamos salir de esta cama—le informó removiéndome—Necesito ir a trabajar— le recuerdo
—Aguafiestas—rezonga y me río—Esta noche me gustaría que fueras al casino—dice Massimo de repente. Estamos acostados en la cama y el sol