— ¿Te parece si camino de esta manera? — Damián pregunta tomándome el pelo una hora más tarde mientras bajamos de auto afuera del bar local.
Damián avanza hasta mí, vistiendo vaqueros desgastados, camiseta roja, botas de combate. Y parece un pavo real
— Te ves ridículo— me rio entre dientes.
Llega hasta mí y me mira desde su altura
— No eres divertida.
— Deja de hacer el tonto— digo un ligero golpe en su bíceps.
Alrededor, parece que ha sucedido algo, porque puedo sentir los ojos de todos sobre