Si creía que Massimo se calmaría después de estar en casa me equivoque muchísimo. No solo se comporta frio, sino que me habla lo justos y me está volviendo loca. Aunque no me guste, debo dar gracias a Alonso por ayudarme, eso tampoco le sentó bien a mi marido.
Cuando le pregunte como se había enterado me dijo que Alonso lo había llamada desde mi móvil cuando me ingresaron, el espero a Massimo antes de entregarles mis pertenencias y salir de allí sin decir nada. Ahora le debo una a Alonso y no s