—Sabes que esto es ilegal—me dice Lizcano, el jefe de la policía.
Me mira detenidamente antes de dejar sobre la mesa la carpeta con la información que le pedí
—Y por eso estaré agradecida contigo eternamente— respondo antes de tomar la carpeta.
El asiente y sorbe de su café mientras yo reviso la información
—También te conseguí la información adicional—me informa—Esto lo hago por que los aprecio a ambos
—Gracias—digo tomando el trozo de papel que está encima de todo lo demás antes de dejarla en