Stella mira hacia abajo, hacia su pecho con terror. Nunca había pensado en cómo moriría, ahora ya lo sabe y no hace más que pensar en ello.
—¡Ay Dios mío! Voy a morir. James, tienes que irte. ¡Corre! No te puedes quedar aquí, te amo y verte morir por mí me mataría doble, vete por favor —las palabras de ella salen en grito, ha perdido toda la calma que estaba albergando desde el inicio.
—Stella, respira profundamente para mí —a diferencia de ella, su voz si es suave y pausada— Mira, hay tres cab