Sin perder tiempo alguno, James tira de Stella y la hala hacia el tocador. Se coloca a su espalda y la para frente al espejo. Su mirada se vuelve oscura y una sonrisa maldita se le dibuja en el rostro.
—James ¿por qué estamos parados frente al espejo? —le pregunta con voz ingenua.
—Porque quiero que te veas y quiero verlo yo todo, especialmente cuando te haga esto… —mete las manos por debajo del camisón de dormir y engancha sus dedos en sus bragas para luego deslizarlas a todo lo largo de sus p