.98.
Era algo que nunca había sentido antes por ninguna otra mujer… ni siquiera por Zoé.
No podía explicarlo con palabras, pero Maya era muy diferente a cualquier otra mujer que hubiera conocido. Estaba muy lejos de Zoé.
Puso comida en el plato de Carl y luego se dirigió a la cocina.
Planeaba preparar el desayuno. Quería que su esposa se despertara y se sentara a la mesa con él para desayunar antes de que ella se fuera a trabajar. Ya extrañaba verla comer y escuchar sus charlas matutinas.
Nada de es