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Maya asintió, escuchándolo con atención.
—Lo sé, parece una historia difícil de creer —continuó Estefan—, pero lo curioso es que la única pista que mi amigo tiene sobre su hermana es una marca de nacimiento muy particular. Y resulta que es la misma marca que tenía mi amiga de la infancia. Es un detalle que nunca olvidé porque siempre me recordaba a ella.
Oliver tragó saliva con dificultad. Su intuición le decía que la persona que Estefan buscaba podía estar más cerca de lo que imaginaba.
Maya,