Luego de un largo camino el auto se detuvo, uno de los hombres a cargo de la seguridad de Enzo abrió la puerta y ella bajó, Enzo salió por el otro costado y se paró justo a su lado.
—Bienvenida a tu nueva casa, no te aseguro que vas a vivir los mejores y maravillosos momentos de tu vida en su interior, porque eso depende de ti, así que adelante —Hanna a pesar de todo se encontraba emocionada.
Enzo abrió la puerta, el olor a nuevo y a limpio ingresaba por las fosas nasales de Hanna, ella al ins