Hermes dio un paso hacia adelante, hundiendo su zapato en lo profundo del barro.
-Aléjate- Murmuró Hera, abrazando más fuerte a la niña quien se removió en sus brazos con incomodidad, porque si bien aun no comprendía el mundo que la rodeaba, sabía que esa no era su madre- Quieres quitarme a la bebé. Es mía.-gruñó-
-No mi amor- dijo suvamemente.- No es esa mi intención.
Selene abrió grandes los ojos al escuchar el dulce apodo. ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué le estaba hablando de esa forma?