Christhopher se había reunido a cenar con Raúl en un restaurante discreto y alejado de la ciudad, un lugar donde podían hablar sin interrupciones. Estaba lleno de entusiasmo por su próxima boda con Luciana y deseaba compartir su felicidad con Raúl, a quien consideraba más que un simple mentor, lo veía como su verdadero padre.
—Papá, me encantaría presentártela. La amarás —dijo Christhopher con una sonrisa radiante. La emoción en su voz era evidente.
Raúl asintió lentamente, su rostro calmad