Solo una portunidad.
POV DE BIANCA.
Por la noche cuando Antón llega mi pequeña corre a sus brazos, les contemplo jugar hasta que se quedan agotados. Caen sobre el mueble, exhaustos, pero aun realizándose cosquillas unos al otro.
Mientras ellos se divierten, mi mirada está puesta en su dirección, pero mis pensamientos en lo que hablamos en la mañana. Por un instante lo de volver a empezar no me parece mala idea. Podría olvidar todo, siempre y cuando mi princesa sea feliz.
Salgo de los pensamientos cuando una de l