Dispararon a Antón.
POV DE ANTÓN.
Luego de la reunión con los socios recibí varias llamadas de ella, se notaba lo desesperada que estaba por saber de nuestra hija, suspiré y llamé a Damm.
—Déjala pasar, ¡solo a ella!
—Bien.
Salí del restaurante y alguien obstruyó mi paso, le miré fijamente a los ojos y él también me devolvió la mirada fija sin un parpadeo, aquel hombre de ojos negros intentó intimidarme.
—Puedes apartarte de mi camino.
—Me temo que no podre —rugió con una sonrisa maliciosa —Camina —refutó y yo le