**Punto de vista de Ava**
El trayecto de vuelta a la clínica se sintió más pesado que el anterior. Ethan mantenía una mano en el volante y la otra en mi muslo, con el pulgar trazando lentos y constantes círculos. El dolor en mi costado se había convertido en una presión constante y pesada que se intensificaba con cada pequeño bache del camino. Mantuve la mano presionada contra mi vientre, contando las patadas del bebé como si fueran lo único que me mantenía anclada.
Ethan me miró de nuevo, con