Hudson Toscani
Italy era hermosa, eso era algo que tenía bastante claro, pero en estos momentos ella parecía más que eso, parecía una diosa viviente dispuesta a que todos sus súbditos por debajo de ella la adoraran sin parar. Y yo estaría encantado de adorarla hasta el final de los tiempos si ella me lo pedía.
En cuanto bajo las escaleras me puse de pie y le tendí mi mano para que la tomara y la ayude a terminar de bajar las escaleras.
Su brazo se enganchó en el mío y juntos salimos de la casa