Capítulo veintitrés. Preparativos
Donna
Regreso a la pequeña mansión que los Connely me asignaron para empacar mis pertenencias. Se supone que este lugar sería mi refugio temporal, la jaula de oro donde pasaría el luto de un matrimonio falso, pero ahora se siente como el punto de partida hacia mi propia ejecución. Estoy completamente aterrada. La sola idea de meter a Jake en la vida de mi hijo, de permitir que su arrogancia y su toxicidad toquen la pureza de Derrik, me revuelve las entrañas. Sin embargo, sé que no tengo escapato