Hank estaba furioso y tentado de utilizar la fuerza. Para su sorpresa, Liberty se volteó de repente y miró su mano levantada. Liberty miró fijamente a Hank a los ojos con expresión inexpresiva y le dijo: "Más vale que me mates si quieres pegarme. Si no, puedes dormir con un ojo abierto".
En el pasado, Liberty soportaba los abusos verbales y físicos de Hank.
Todo era por el bien de la familia, de su hijo y del amor que sentía por su esposo, pero la insistencia de Hank en ir a mitades fue la g