—¡Claro, tengo que demandarlos para recuperar la casa de mis padres!
—Ya que tienes tanta confianza en ti mismo, no te deprimas más. Salgamos a jugar hoy y divirtámonos. Tenemos que enfrentar los asuntos pendientes del pasado y resolverlos uno por uno.
Tomó a Serenity en sus brazos, la abrazó fuertemente y dijo con voz profunda:
—Estoy aquí. No te preocupes. Puedes apoyarte en mí.
Serenity no resistió, se recostó en silencio contra su pecho. Después de un rato, se soltó de su abrazo.
Su rostro