Ante eso, Ricardo instintivamente intentó seguir a Gonzalo.
—¡No me sigas!
Gonzalo le detuvo con severidad.
Ricardo detuvo sus pasos.
Sólo pudieron observar cómo Gonzalo se llevaba a Chloe bajando las escaleras y saliendo por la puerta.
Pronto oyeron el ruido de un coche que se marchaba.
Gonzalo se había ido con Chloe de la Mansión Fisher.
Enrique hizo un gesto a sus hijos para que bajaran mientras él se dirigía a la puerta del estudio y, tras pensárselo un rato, llamó a la puerta.
—¡Fuera! ¡Déj