—Chloe, que tengas un buen sueño. No te voy a dejar morir. Tengo que hacer algo que tú no consideras oportuno.
—Siento haberte deshonrada. Sería duro para ti ser mi hija. Si no hubiera hecho las cosas sucias, habrías podido desarrollarte con mejor futuro.
Sandra sacó pañuelos para secarse las lágrimas.
Miró a su hija dormida y suspiró.
Sabía que su hija era brillante.
Pero por culpa de una madre como ella, su hija era estropeada y se sentía infeliz.
Chloe sabía toda la verdad.
Sólo que, por su p