Pero no habló.
Pensó Carina sonriendo como una tonta.
Arturo no entendía como Fox podía tener una discípula así, no parecía capaz de mucho, salvo de ser guapa.
Arturo no estaba seguro de lo que eran capaces aquellos viejos, sólo había oído leyendas sobre ellos.
La abuela decía que eran muy buenos.
Sus discípulos también eran poderosos.
Arturo había conocido a Camelia, y admitió que Camelia era una doctora muy sobresaliente, porque fue ella quien curó los ojos de Isabela.
¿Y Carina, en qué era bu