Después del almuerzo, los ancianos, excepto William, se dispusieron a marcharse.
Los familiares de la señora Stone los retenían con entusiasmo a los ancianos.
La señora Stone dijo, —La vieja señora York llegará enseguida. Me llamó y me pidió que les dejara a ustedes, le gustaría comer con todos ustedes.
Al oír que venía la vieja señora York, Fox y los demás se miraron, y finalmente, dijo Isidro, —William aún no se ha despertado, y si nos vamos así, cuando se despierte seguro que nos reprochará q