Isabela se detuvo y miró a su alrededor para asegurarse de que no había nadie antes de rodear el cuello de Callum con los brazos y besarle.
Quería besarle nada más volver.
Sólo que no había estado mucho tiempo en la casa antes de que Thiago volviera, y no se sentía bien besando a Callum ante su hermano.
Al instante, Callum la rodeó con sus brazos y profundizó el beso.
Cuando terminó, le susurró al oído: —Aún no estoy satisfecho. El beso sólo el postre.
—Thiago está en casa... Lo hacemos esta noc