Con Zorrita ya ida, Arturo no quiso que las ganchas se echaran a perder y, antes de eso, invitó a Diego y Ethan a su casa.
Las gachas blancas con encurtidos estaban demasiado sosas, así que Arturo preparó de nuevo tortillas.
Aun así, esta comida extra seguía siendo demasiado aburrida.
No obstante, no estaba bien comer demasiado para una cena extra, o se pasaría los días siguientes haciendo mucho ejercicio.
Arturo nunca comía nada después de la cena por miedo a engordar.
—Pasen señores, creo que