Ethan preguntó muy directamente.
No olía mal. Arturo debía de haber traído una mujer a casa.
—Esa mujer es tu futura esposa, ¿se ha ido? —preguntó Ethan muy alegre.
Arturo dijo: —¿Se ha ido hace tanto tiempo y todavía puedes olerla?
—No estoy seguro de que sea mi futura esposa. No es la mujer que era la abuela para mí. Ahora ni siquiera sé cómo se llama.
Ethan se rio y dijo: —¿Cómo vas a traerla a casa si no sabes cómo se llama?
Todo lo que sus otros primos sí que habían traído a una mujer a cas