La voz de Arturo llegó de la cocina: —¿Qué te parece las gachas?
Tardó tiempo en hacer las gachas y así pudo tenerla aquí un poco más.
—Puedes dar unas vueltas y familiarizarte con el entorno.
En realidad, Zorrita había recorrido los alrededores hacía mucho tiempo, pero no había encontrado nada.
Sin embargo, no lo dijo abiertamente.
Una vez dicho sería una confesión de robo.
Terminó la mitad de la fruta del plato, dejó el tenedor y se levantó a pasear por los pasillos hasta llegar a la puerta de