Al ver la cara de molestia de Cristina, Belén se rio y dijo: —Vale, lo entiendo, ahora no te gusta. Pero por si acaso te gustará más adelante.
—Puedes venir a comer conmigo todos los días y pasar más tiempo con él, así podrás conocerle mejor. Si de verdad es un buen hombre, aunque sea de Wiltspoon, creo que tus padres le aceptarían.
—O que trabaje en Annenburg y se instale aquí.
Cristina guardó silencio.
No iba a venir a comer con Belén, para que Belén no se hiciera una idea equivocada.
Axel no