Tras unos minutos sentada, Elisa salió de la sala VIP con la excusa de que estaba ocupada y volvió a su oficina.
No le preocupaba que Doris acosara a Serenity.
Después de que Estela trajera té para las dos, Serenity le hizo un gesto para que se retirara.
Ahora, sólo quedaban Doris y Serenity en la sala VIP. Serenity miró a Doris y le dijo con una sonrisa: —Señorita Alanis, ahora puede contarme con confianza el motivo de su visita.
Doris frunció los labios y dijo: —Sólo quería conocer a usted.
Se